Una planta sorprendente que combina belleza ornamental con una función ambiental poco común.
Sobre la variedad. La amapola espinosa da flores blancas simples sobre tallos cubiertos de espinas y alcanza 40–60 cm de altura. Su gran virtud es la capacidad de absorber herbicidas y otros contaminantes del suelo y del aire: una aliada valiosa en terrenos degradados o contaminados. Planta melífera, atrae polinizadores y se adapta a maceta. Atención: toda la planta es venenosa; usa guantes al manipularla.
Ventanas orientativas; ajústalas a tu clima local.
Melífera
Apta para maceta
Siembra directa
Itinerario técnico
¿Cómo cultivar amapola espinosa?
Una guía de cultivo paso a paso, de la siembra a la cosecha.
Siembra
Siembra directamente en el sitio definitivo, a medio centímetro o un centímetro. No siembres en bandeja para trasplantar: esta especie tiene raíz pivotante y el trasplante estropea la planta o la retrasa mucho. Germina en siete a quince días. Siembra tras las últimas heladas para floración de verano, o en otoño en clima suave, para florecer pronto en primavera. Aclara sin pena cuando las plantas tengan cuatro hojas verdaderas, hasta el marco indicado: las plantas apretadas dan tallos débiles y pocas flores. Con unos 60 centímetros de altura, esta variedad crece bien en una maceta de veinte centímetros de fondo y con agujeros de drenaje.
Suelo
Se adapta a suelos comunes y bien drenados, con pH entre 6,0 y 7,5. Un suelo demasiado rico es contraproducente: da plantas altas y frondosas con pocas flores, y es el error más común en los arriates. Si el suelo es pesado, incorpora arena gruesa o compost para mejorar el drenaje, porque el agua estancada en invierno pudre las raíces.
Clima
Quiere pleno sol, al menos seis horas al día, y temperaturas entre 15 °C y 25 °C. Con menos sol las plantas se ahílan y florecen mal. Las heladas terminan el ciclo. En la costa portuguesa y en el sur de España aguanta bien el calor y florece durante todo el verano. En el interior ibérico riega más en los meses secos. En Francia y Alemania la estación natural es la primavera y el verano, sembrando cuando el suelo se ha calentado de forma estable. En Italia vale la misma regla que en el resto del Mediterráneo: primavera y otoño en el centro y el sur, primavera y verano en el norte. En pleno verano la floración se frena y las flores salen más pequeñas: una sombra ligera a mediodía y riego regular mantienen la planta en flor.
Abonado
Necesita poco. Un suelo común con algo de compost maduro basta, y el exceso de nitrógeno es contraproducente porque da mucha hoja y pocas flores. Si quieres reforzar la floración, aplica un abono rico en potasio cuando aparezcan los primeros botones.
Riego
Riega con regularidad durante el establecimiento y después de forma moderada, dejando secar la superficie entre riegos. Riega al pie y por la mañana, porque la flor mojada se pudre y el follaje húmedo trae oídio.
Control de malas hierbas
Escarda con frecuencia y siempre en superficie: la raíz pivotante baja hondo, pero las raíces finas que la alimentan corren cerca de la superficie y se rompen con facilidad. El mejor método es preparar el bancal dos o tres semanas antes, dejar germinar la primera tanda de adventicias, eliminarla y sembrar después: se gana una ventaja decisiva. Una capa fina de compost cribado entre líneas reduce mucho el trabajo posterior.
Control de plagas
Los pulgones se concentran en los botones florales y en las puntas tiernas y son la plaga más común: aplica jabón potásico y favorece mariquitas y sírfidos, que hacen la mayor parte del trabajo. Las babosas y caracoles destruyen las plántulas: protege con barrera de ceniza las primeras semanas. Los trips y la araña roja aparecen con calor seco. Evita tratar durante la floración, para no perjudicar a los polinizadores.
Enfermedades
El oídio cubre las hojas de un polvo blanco al final del verano y es casi inevitable en plantas apretadas: espacia bien y aplica bicarbonato potásico a los primeros signos. La botritis pudre las flores con tiempo húmedo y la podredumbre del cuello mata las plántulas en siembras encharcadas. Retira flores marchitas y hojas enfermas con regularidad.
Cosecha
Corta las flores temprano por la mañana, cuando estén abriendo pero aún no completamente abiertas, y ponlas de inmediato en agua. Retira las flores marchitas con regularidad: mientras no se forme semilla, la planta sigue floreciendo, y esa es la única regla que realmente importa para alargar la floración. Deja algunas flores granar al final de la temporada si quieres resiembra natural. El color de referencia es blanca, y es por él que se evalúa el punto.